martes, 09 de mayo de 2006
PARTE DE PRENSA PARTIDO HUMANISTA de TARTAGAL:
La situación de Octorina Zamora es una señal de la Argentina profunda
PARTE DE PRENSA
Tartagal, 08 de Mayo de 2006
Ante los reclamos de Justicia de la Hermana Octorina Zamora, los Humanistas de Tartagal nos Solidarizamos con su lucha por la dignidad.
Entendemos que no hay razones para prolongar el sufrimiento de nuestra hermana y sus hijos.
Para los Humanistas, “el máximo valor es el SER HUMANO, y, no hay por encima estado, ni empresas, ni banderas, ni instituciones, ni modelos económicos”.
Una vez más, los Humanistas tenemos que declarar:
Que los argentinos nos sentimos desamparados porque estamos desamparados. Se multiplican a diario los reclamos de justicia porque vivimos en la injusticia. La sensación de inseguridad crece porque la ley “es distinta” según a quién se le aplique;
Que vivimos en un estado de ilegalidad manifiesta en el que la Constitución es letra muerta: en la práctica el acceso universal a la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, no existen;
Que hay leyes que no se cumplen, hay otras inaplicables porque no se reglamentan, y hay leyes directamente inconstitucionales;
Que ante esta situación, es comprensible el temor general de las personas frente al presente y el futuro. Lo que no es admisible es aceptar este desastre como un estado inevitable de cosas al que estamos condenados;
El gobierno es muy obediente en el cumplimiento de los compromisos internacionales con organismos financieros, a pesar de la ilegalidad e inmoralidad de su origen, mientras viola sus obligaciones derivadas de compromisos también internacionales de los cuales derivan derechos supremos para las personas como es el Pacto de Derechos Económicos, sociales y culturales. Este pacto establece, entre otros, el derecho de toda persona a no padecer hambre, es decir, estar “protegida contra el hambre”; el derecho de toda persona a ganarse la vida, con un trabajo que elija o acepte libremente y que le proporcione condiciones de vida dignas para si y para su familia.
Exhortamos a quienes tienen en sus manos la Ley, ejecuten la Ley con bondad, que este clamor, este desgarrador pedido de Octorina Zamora, sea traducido desde lo profundo para superar el dolor y el sufrimiento, porque detrás de esta señal están soplando vientos del gran cambio.
Jorge Ademar Rodríguez -Secretario General- Partido Humanista de Tartagal
PARTE DE PRENSA
Tartagal, 08 de Mayo de 2006
Ante los reclamos de Justicia de la Hermana Octorina Zamora, los Humanistas de Tartagal nos Solidarizamos con su lucha por la dignidad.
Entendemos que no hay razones para prolongar el sufrimiento de nuestra hermana y sus hijos.
Para los Humanistas, “el máximo valor es el SER HUMANO, y, no hay por encima estado, ni empresas, ni banderas, ni instituciones, ni modelos económicos”.
Una vez más, los Humanistas tenemos que declarar:
Que los argentinos nos sentimos desamparados porque estamos desamparados. Se multiplican a diario los reclamos de justicia porque vivimos en la injusticia. La sensación de inseguridad crece porque la ley “es distinta” según a quién se le aplique;
Que vivimos en un estado de ilegalidad manifiesta en el que la Constitución es letra muerta: en la práctica el acceso universal a la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, no existen;
Que hay leyes que no se cumplen, hay otras inaplicables porque no se reglamentan, y hay leyes directamente inconstitucionales;
Que ante esta situación, es comprensible el temor general de las personas frente al presente y el futuro. Lo que no es admisible es aceptar este desastre como un estado inevitable de cosas al que estamos condenados;
El gobierno es muy obediente en el cumplimiento de los compromisos internacionales con organismos financieros, a pesar de la ilegalidad e inmoralidad de su origen, mientras viola sus obligaciones derivadas de compromisos también internacionales de los cuales derivan derechos supremos para las personas como es el Pacto de Derechos Económicos, sociales y culturales. Este pacto establece, entre otros, el derecho de toda persona a no padecer hambre, es decir, estar “protegida contra el hambre”; el derecho de toda persona a ganarse la vida, con un trabajo que elija o acepte libremente y que le proporcione condiciones de vida dignas para si y para su familia.
Exhortamos a quienes tienen en sus manos la Ley, ejecuten la Ley con bondad, que este clamor, este desgarrador pedido de Octorina Zamora, sea traducido desde lo profundo para superar el dolor y el sufrimiento, porque detrás de esta señal están soplando vientos del gran cambio.
Jorge Ademar Rodríguez -Secretario General- Partido Humanista de Tartagal

